Atravesar el curso a los quince años
Esta página no vuelve a explicar el curso: dice en qué orden atravesarlo a los quince años, y por qué ese orden. Cada etapa remite a un capítulo real, sobre lo que ya cuenta a esa edad: un trabajo que entregar, una imagen que circula en un grupo, una llamada que imita una voz conocida, un archivo subido sin pensarlo.
En qué orden seguir el curso
- Las palabras en trozos. Abre el itinerario: es el primer gesto de la mecánica, antes de cualquier cuestión de confianza.
- La próxima palabra. Viene justo después porque muestra cómo se ensambla una respuesta, una palabra tras otra.
- Por qué inventa. Llega en cuanto está puesta la mecánica: el trabajo entregado es el primer sitio donde una invención plausible se cuela sin avisar.
- Lo que se le da. Cambia de lado, hacia lo que transmitimos: antes de hablar de lo que circula sin haberlo pedido, hay que saber lo que uno mismo entrega.
- Una imagen fabricada. Viene después porque es el caso más frecuente: una imagen que circula en un grupo, antes de que a nadie se le ocurra verificarla.
- Una voz fabricada. Sigue a la anterior: el mismo procedimiento se aplica a una voz al teléfono, donde la confianza se da aún más rápido.
- Las marcas de agua. Responde a la pregunta que plantean los dos capítulos anteriores: ¿existe una marca que pruebe el origen?
- Cuándo no usarla. Cierra el itinerario con la regla que cubre todo lo anterior: preguntarse quién paga si la respuesta es falsa.
Lo que ya cuenta, a los quince años
Cuatro de estos capítulos tocan situaciones ya vividas: merecen una palabra más que la frase del itinerario.
El trabajo de clase, y la honestidad
Usar un modelo para un trabajo de clase no es, en sí, la cuestión que importa. Lo que importa es qué se hace después con él: una respuesta puede inventar un hecho, una fecha o una referencia con el mismo aplomo que una respuesta exacta, sin ninguna señal que la delate. Entregarla tal cual es entregar también sus errores, con el propio nombre. El capítulo por qué inventa explica por qué esa confianza mal puesta no tiene nada de accidente.
Lo que se da sin pensarlo
Subir un texto o una foto a un servicio para obtener una ayuda o un retoque equivale también a confiárselo a otra persona. Lo que ese servicio haga después depende de sus propias reglas, que rara vez se leen antes de enviar. El capítulo lo que se le da separa lo que de verdad le ocurre a un contenido subido, más allá de la frase tranquilizadora que suele acompañar al botón de enviar.
Lo que circula en un grupo
Una imagen o un vídeo que llega a una aplicación de mensajería, ya reenviado por varias personas, no se ha verificado a sí mismo por el camino: el número de veces que ha circulado no dice nada sobre si es verdad. El capítulo una imagen fabricada detalla los rastros que deja una fabricación, y lo que esos rastros no bastan para probar.
La voz, al teléfono
Una voz reconocida al teléfono convence más rápido que cualquier otra prueba, y precisamente eso la convierte en un blanco fácil. El capítulo una voz fabricada explica cómo se reconstruye una voz a partir de una muestra corta, y el gesto simple que desbarata la trampa: colgar, y luego llamar a la persona a un número ya conocido.
Lo que se sabrá hacer al salir
- Releer una respuesta producida para un trabajo de clase, y verificar al menos un hecho, una fecha o una referencia antes de entregarla.
- Detectar, en una imagen que circula, un detalle que no cuadra antes de reenviarla.
- Colgar ante una llamada que juega con una voz reconocida para pedir algo urgente, y llamar a la persona a un número ya conocido.
- Comprobar lo que un servicio dice que hará con un texto o una foto antes de subirlos, nunca después.
- Recordar que una marca de agua ausente no prueba nada, y que una marca de agua presente tampoco lo prueba todo.
- Hacerse, antes de seguir una respuesta, la pregunta que zanja: ¿quién paga si es falsa?
Para el adulto que acompaña
Este itinerario supone una lectura autónoma, al ritmo de cada persona, sin evaluación y sin cuenta que crear: no sustituye una sesión construida para una clase, y no dice cómo conducirla. Para preparar una clase o una intervención, la página para enseñar se dirige al adulto que acompaña.
Fuentes
- Empowering Learners for the Age of AI: An AI Literacy Framework for Primary and Secondary Education («AILit Framework») OCDE y Comisión Europea, 2026. Marco común de cuatro ámbitos de competencias, pensado para primaria y secundaria, la edad de este itinerario.
- AI Competency Framework for Students UNESCO, 2024. Doce competencias para el alumnado, repartidas en cuatro dimensiones y tres niveles de progresión.